{"id":371,"date":"2026-01-21T06:22:00","date_gmt":"2026-01-21T11:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/locusterribilis.com\/?p=371"},"modified":"2026-01-19T09:04:17","modified_gmt":"2026-01-19T14:04:17","slug":"%c2%a7-1-17-pinturas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/locusterribilis.com\/en\/2026\/01\/21\/%c2%a7-1-17-pinturas\/","title":{"rendered":"\u00a7 1.17. Paintings"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>El proceso<\/em> Kafka presenta dos pinturas imaginarias que expresan a la perfecci\u00f3n las ideas modernas de ley y soberan\u00eda. La primera aparece en el despacho del abogado que K. conoce a trav\u00e9s de su t\u00edo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que ya se hab\u00eda acostumbrado a la oscuridad de la habitaci\u00f3n, pod\u00eda distinguir diversos detalles de la decoraci\u00f3n. Sobre todo le llam\u00f3 la atenci\u00f3n un gran cuadro que estaba colgado en a la derecha de la puerta, se inclin\u00f3 hacia adelante para verlo mejor. Representaba a un hombre con toga de juez; estaba sentado en un trono elevado, cuyos dorados sobresal\u00edan en muchas partes del cuadro. Lo extraordinario era que este juez no estaba sentado all\u00ed con calma y dignidad, sino que apretaba con fuerza el brazo izquierdo contra el respaldo y el brazo del trono; sin embargo, ten\u00eda el brazo derecho completamente libre y s\u00f3lo agarraba el brazo del trono con la mano, como si, en cualquier momento, quisiera saltar con un giro violento y tal vez indignado, para decir algo decisivo o tal vez para dictar sentencia. Hab\u00eda que imaginar al acusado al pie de la escalera, cuyos pelda\u00f1os superiores, cubiertos con una alfombra amarilla, se ve\u00edan a\u00fan en el cuadro.<sup data-fn=\"00471ae6-cc62-4351-a8cd-5f0dd69275d7\" class=\"fn\"><a href=\"#00471ae6-cc62-4351-a8cd-5f0dd69275d7\" id=\"00471ae6-cc62-4351-a8cd-5f0dd69275d7-link\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un soberano dispuesto a saltar de su trono, a rebajarse para entrar en acci\u00f3n es, en \u00faltimas, un verdugo glorificado. Y como Kafka bien sab\u00eda, \u00abun solo verdugo podr\u00eda sustituir a todo el tribunal\u00bb. Giorgio Agamben aborda la relaci\u00f3n entre el soberano y el verdugo cuando resalta la intercambiabilidad entre violencia y derecho (<a href=\"https:\/\/locusterribilis.com\/2025\/12\/18\/%c2%a7-0-10-excepcion\/\" data-type=\"post\" data-id=\"165\">0.10<\/a>). Al respecto, da como ejemplo un hecho que tuvo lugar en junio de 1418 cuando se encuentran en la calle de Par\u00eds \u00abel Duque de Borgo\u00f1a, reci\u00e9n entrado como conquistador en la ciudad a la cabeza de sus tropas, y el verdugo Coqueluche, que en esos d\u00edas hab\u00eda trabajado incansablemente para \u00e9l: el verdugo cubierto de sangre se acerca al soberano y le coge la mano gritando \u201c\u00a1Querido hermano!\u201d (!<em>Mon Beau fr\u00e8re<\/em>!)\u00bb<sup data-fn=\"291a1298-1a4d-4eba-85e8-d7c7f0119cbf\" class=\"fn\"><a href=\"#291a1298-1a4d-4eba-85e8-d7c7f0119cbf\" id=\"291a1298-1a4d-4eba-85e8-d7c7f0119cbf-link\">2<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando K. se pregunta en voz alta si el hombre de la pintura tal vez sea el juez que presidir\u00e1 su caso Leni, la criada del abogado, le dice que en realidad es un hombrecillo diminuto y vanidoso que se hizo retratar tan formidablemente en su juventud. Cuando la divinidad no aplica abiertamente a la soberan\u00eda, su pante\u00f3n se convierte en burocracia. Tras perder su dignidad imperial el soberano, encarnado ahora en un humilde juez de instrucci\u00f3n, reaparece como simple hombre: cobarde, fr\u00e1gil y, sobre todo, mezquino y s\u00e1dico. Carente de conexi\u00f3n alguna con lo divino, este nuevo tipo de soberano no puede ejercer el poder sino por la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda pintura descrita por Kafka aparece en el estudio del pintor que trabajar para el oscuro tribunal que lleva su caso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda se trataba en este caso de un juez completamente distinto, un hombre gordo, con una barba negra y tupida que, en ambos lados, le llegaba m\u00e1s arriba de las mejillas; tambi\u00e9n aquel cuadro era una \u00f3leo, sin embargo, \u00e9ste estaba esbozado en pastel, de un modo tenue y vago. Pero todo lo dem\u00e1s era parecido, pues tambi\u00e9n aquel juez ten\u00eda precisamente la intenci\u00f3n de levantarse amenazador de su trono, cuyos brazos sujetaba con fuerza [\u2026] no se pod\u00eda explicar una gran figura que estaba en el centro del respaldo del trono y pregunt\u00f3 al pintor por ella [\u2026]<sup data-fn=\"1decebb4-2350-4163-b6ce-00322af74128\" class=\"fn\"><a href=\"#1decebb4-2350-4163-b6ce-00322af74128\" id=\"1decebb4-2350-4163-b6ce-00322af74128-link\">3<\/a><\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura en cuesti\u00f3n, le contesta el pintor a K., es la Justicia, pero una Justicia muy particular, pues tiene no solo los ojos vendados y la balanza sino que tambi\u00e9n lleva alas en los talones. \u00ab\u201cNo es una buena combinaci\u00f3n\u201d, dijo K. sonriendo, \u201cla justicia tiene que estar quieta, si no, la balanza se tambalea y no es posible ni un solo juicio correcto\u201d\u00bb.<sup data-fn=\"6026d1a5-2a85-425d-b483-3736e2f8a785\" class=\"fn\"><a href=\"#6026d1a5-2a85-425d-b483-3736e2f8a785\" id=\"6026d1a5-2a85-425d-b483-3736e2f8a785-link\">4<\/a><\/sup> Lejos de la dignidad que ofrece lo divino, la justicia y la soberan\u00eda solo pueden esforzarse por ser eficientes. Sin su piso son como la imagen que se le aparece en un sue\u00f1o al Rey Nabucodonosor y que el profeta Daniel interpreta as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00fa, oh rey, ve\u00edas, y he aqu\u00ed una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hiri\u00f3 a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuz\u00f3.<sup data-fn=\"14389581-ecc0-472e-815a-75633b523606\" class=\"fn\"><a href=\"#14389581-ecc0-472e-815a-75633b523606\" id=\"14389581-ecc0-472e-815a-75633b523606-link\">5<\/a><\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poder separado de su sustrato divino \u2014del oro, la plata y el bronce\u2014, revela su lado transitorio y vulnerable, su humanidad. Este colapso nos permite entender la fragilidad innata de la m\u00e1scara de la soberan\u00eda. Desde que encontrara el trono vac\u00edo (<a href=\"https:\/\/locusterribilis.com\/2026\/01\/04\/%c2%a7-1-5-la-voz-de-los-dioses-la-voz-de-los-hombres-1\/\" data-type=\"post\" data-id=\"301\">1.5<\/a>), el soberano siempre ha tenido pies de barro.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes has-small-font-size\"><li id=\"00471ae6-cc62-4351-a8cd-5f0dd69275d7\">Franz Kafka, <em>El proceso<\/em>, 163. <a href=\"#00471ae6-cc62-4351-a8cd-5f0dd69275d7-link\" aria-label=\"Jump to footnote reference 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"291a1298-1a4d-4eba-85e8-d7c7f0119cbf\">Giorgio Agamben, <em>Medios sin fin<\/em>, 91. <a href=\"#291a1298-1a4d-4eba-85e8-d7c7f0119cbf-link\" aria-label=\"Jump to footnote reference 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"1decebb4-2350-4163-b6ce-00322af74128\">Kafka, <em>El Proceso<\/em>, 199. <a href=\"#1decebb4-2350-4163-b6ce-00322af74128-link\" aria-label=\"Jump to footnote reference 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"6026d1a5-2a85-425d-b483-3736e2f8a785\">Ib\u00edd. <a href=\"#6026d1a5-2a85-425d-b483-3736e2f8a785-link\" aria-label=\"Jump to footnote reference 4\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"14389581-ecc0-472e-815a-75633b523606\"><em>Daniel,<\/em> 2: 31-34. <a href=\"#14389581-ecc0-472e-815a-75633b523606-link\" aria-label=\"Jump to footnote reference 5\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El proceso Kafka presenta dos pinturas imaginarias que expresan a la perfecci\u00f3n las ideas modernas de ley y soberan\u00eda. 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