Biopolíticas de la discriminación
There’s a bump in the basement
There’s a hole in the floor
There’s a guard in the garden
Locking up the door
There’s a rumble in the floorboards
No shutting out the sound
And the workers down below me
Digging underground
Feel the building all around me
Like a wrap of armoured skin
But the more we are protected
The more we’re trapped within
Peter Gabriel, The Tower that Ate People
§ 7.1. Argot/Lengua
En los primeros años del siglo XV una migración proveniente del norte de la India se registra por primera vez en los anales de Europa Occidental. Comandados por hombres que se hacían llamar duques in Egypto parvo —nombre que contribuye a la confusión y leyenda de sus orígenes—, los gitanos empiezan a asentarse a las afueras de las ciudades francesas e italianas. En 1419 un grupo llega a Saint-Laurent-lès-Mâcon en los alpes franceses, y en 1422 una banda todavía más numerosa aparece en Italia. En agosto de 1427 los gitanos llegan por primera vez a París y por esos mismos años algunos grupos atraviesan los Pirineos y llegan a Barcelona.
Por esta misma época, dice Giorgio Agamben, los historiadores sitúan el nacimiento del argot,la lengua secreta de los coquillards —una organización criminal dedicada al robo, la estafa y el bandidaje—, que era incomprensible para cualquiera fuera del grupo. Según Alice Becker-Ho en su libro Un factor olvidado en los orígenes del “argot” de las clases peligrosas, una buena parte del léxico del argot de la “coquille” venía del romaní, la lengua de los gitanos. Tomando la tesis de Becker-Ho como punto de partida, Agamben propone el siguiente argumento: «Igual que el argot no es propiamente una lengua, sino una jerga, así los gitanos no son un pueblo, sino los últimos descendientes de una clase de banderizos de una época anterior»1. La afinidad entre coquillards y gitanos es poco sorprendente. Como grupos que viven al margen la sociedad y sus leyes, el secretismo es una actividad de la que depende no solo la identidad de grupo, sino su propia supervivencia.
Los gitanos son nuestro medioevo conservado, dice Becker-Ho y, yendo más allá, son una reliquia viva, una cultura itinerante, cuasinómada, que en contraposición a la cultura dominante que dio lugar al paradeisos, ha decidido hacer su lugar al margen de Occidente.
- Giorgio Agamben, Medios sin fin, 58. ↩︎
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