A finales del 2017, H2H Human to Human, agencia española experta en marketing con influencers, decidió poner un marcha un proyecto para demostrar los peligros y abusos que las marcas corren a manos de esta nueva camada de celebridades. El proyecto, de nombre código Sirena, consistía en crear un influencer falso con un presupuesto de solo quinientos euros. Con este fin, la agencia contrató a la actriz Almudena Ripamonti que actuaría como señuelo para que las marcas de moda le permitieran promocionar sus productos. El primer paso fue borrar el perfil real de Instagram de Almudena y crear una cuenta llamada @almu_rimpamonti, que procedieron a alimentar con material fotográfico de alta calidad.
Una vez que el perfil contaba con suficientes fotos, la agencia dio inicio a la parte central del proyecto: la compra de miles de seguidores en línea de granjas de bots, lo que significaba que ya que la gran mayoría sus seguidores eran no-humanos, el valor de @almu_ripamonti para cualquier marca sería ficticio. Paradójicamente, a medida que la cantidad de followers falsos aumentó, las marcas empezaron a mostrar interés en que Almudena modelara sus productos en su perfil de Instagram. Y no solo esto, luego de haber ganado estatus en la comunidad local de influencers, consiguió asistir a los desfiles de la Semana de la Moda de Madrid y comer y beber gratis en restaurantes de lujo con el simple compromiso de publicar una buena reseña. Según H2H, el presupuesto de quinientos euros fue suficiente para lograr los cien mil seguidores.
Más allá de probar los defectos inherentes al nuevo sistema de celebridad, el perfil de @almu_ripamonti ejemplifica el proceso a través del cual toda celebridad o influencer pierde su sustancia y significado y, en efecto, desaparece como función social. A medida que la vida y la realidad se convierten en ficciones mercantiles (5.18) las máscaras que componen a nuestra persona social se disuelven en el aire. La máscara del bios que sirvió para sostener nuestro cuerpo político se ha disuelto en una alucinación mediática. Sin ella somos reducidos a zoé, simples presas para nuestros amos que han dispuesto un enorme umbral, un parque de cacería (0.3, 0.19, 3.3, 5.15) que se extiende por todo el planeta. Es a una genealogía de este paradeisos, a la que estará dedicada la segunda parte de este estudio.
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