§ 6.14. Oblivia

Aren’t you lonely

Up there in utopia

Where nothing will ever be enough

Happily numb

 So comfortable, we’re living in a bubble, bubble

So comfortable, we cannot see the trouble, trouble

Katy Perry, Chained to the Rhythm

En febrero del 2017 Katy Perry estrenó Chained to the Rhythm, el primer sencillo de su album Witness. El video de la canción tiene lugar en un parque de diversiones llamado Oblivia, cuya estética está influenciada por la estética retrofuturista de los años cincuenta, un momento en el que el optimismo —y la ingenuidad—, imperaron en la sociedad estadounidense. En cuanto metáfora de los Estados Unidos, Oblivia resulta ser una magnífica crítica de las trampas e inconvenientes del “estilo de vida americano”. 

En un principio Perry se ve completamente emocionada y deslumbrada con el parque y camina junto a una multitud de gente sonriente tomándose selfies coreografiadas y comiendo algodón de azúcar en forma de hongos atómicos. Canta:

Are we crazy?

Living our lives through a lens

Trapped in our white picket fence

Like ornaments

Las atracciones de Oblivia resultan ser agudas imágenes diagnósticas del capitalismo estadounidense e incluyen atracciones como: The Great American Dream Drop (una atracción que deja caer parejas encerradas en pequeñas casas desde una torre metálica), una montaña rusa llamada Love Me que pasa por un túnel de emojis, loves y likes, No Place like Home (una plataforma de lanzamiento que expulsa a los visitantes más allá de la cerca blanca que rodea al parque) y un espectáculo en 3D llamado A Nuclear Family (que muestra a la típica familia americana de los años cincuenta). 

Todo está bien en el paraíso hasta que Perry se acerca a oler un rosal y al tocar uno de los tallos —hecho de alambre de púas—, empieza a ver el parque con otros ojos. A diferencia del Edén de Milton (6.4), en Oblivia las rosas tienen espinas. En efecto la imagen de la rosa-alambre de púas, alude al encerramiento implícito a cualquier paradeisos/parque de diversiones. El tema de estar atrapado se desarrolla aún más en otra atracción (llamada The Greatest Ride in the World), que tiene la cola más larga del parque. Las personas avanzan, felizmente atontadas, por su turno en la gran atracción, una rueda de hámster gigante de la que todos caen eventualmente. Es difícil pensar en una metáfora más apropiada del actual sistema crediticio de los Estados Unidos.

El contenido político del video de Katy Perry nos invita a una revolución pop. Desafortunadamente estas manifestaciones son otra instancia más de apropiación y vaciado de símbolos de rebelión y descontento que no conducen a ninguna parte (5.12, 5.18). Aunque ingeniosa y estéticamente muy bien lograda, Chained to the Rhythm es una crítica infructuosa precisamente por llevarse a cabo dentro de los límites impuestos por los medios (5.5). Este tipo de expresión cultural, dice Mark Fisher, más que desafiar al establecimiento, lo alimenta al absorber sus formas de disensión. El video de Perry, «exhibe nuestro anticapitalismo frente a nosotros mismos y nos permite seguir consumiendo con impunidad. La tarea de la ideología capitalista no es convencernos de algo (esa sería la tarea de algún tipo de propaganda), sino ocultar el hecho de que las operaciones del capital no dependen de algún tipo de creencia subjetivamente compartida»1. En ausencia de estas creencias compartidas, tanto la disensión como la comunicación son imposibles.


  1. Fisher, Realismo capitalista, 36. ↩︎

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